1. Colócate de espaldas a una pared y sitúa los pies a unos 60 cm de distancia de ella.
2. Deslízate por la pared hasta que los muslos queden paralelos al suelo y las rodillas alineadas con los tobillos.
3. Mantén la espalda recta contra la pared y sostén la posición.
4. Mantén la posición durante 20-60 segundos según tu nivel.
5. Ponte de pie lentamente para descansar y repite.
6. Realiza 3-4 series.
Consejos:
- Mantén las rodillas en un ángulo de 90 grados.
- Activa el abdomen para mayor estabilidad.
- Evita que las rodillas sobrepasen la línea de los pies.
- Aumenta gradualmente la duración conforme avances.